Este Blog forma parte del proyecto ”Crónicas imaginarias de una hecatombe real” el cual se realizara dentro del marco del curso de Redacción Universitaria de la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco, división Ciencias Sociales y Humanidades, Departamento de Humanidades.



domingo, 2 de octubre de 2011

Nada es igual


Un día imaginé  la vida de una forma tan hermosa. Pero claro, eso solo era la imaginación de una niña. Que hace algunos años pintaba con los colores más alegres, un mundo donde todo era feliz.  En el cual: las personas se ayudaban unas a las otras, donde no se sabía el significado de violencia, donde existía la tolerancia, el amor, la paz, el respeto y sobre todo la igualdad.
Ahora que han pasado los años  me he dado cuenta que nada es igual. Que todo era producto de una inocente fantasía. Hay tantos sentimientos encontrados que no sé cómo explicarlos. Me siento tan desilusionada de todos, que no logro entender cómo llegamos a tal situación.
Hoy, es todo lo contrario de lo que un día imaginé. La gente ya no es capaz de ayudarse mutuamente, porque en la situación en la que nos encontramos apenas y podemos salir adelante nosotros mismos. Hay mucha delincuencia, de la palabra “paz” solo conocemos las letras y el murmullo de lo que un día fue.  Aparentemente la igualdad existe pero, tú podrías llamar “igualdad” a una sociedad donde hacen menos a la gente por tener pocos recursos. O mejor aún,  ¡discriminar a las personas por tener una preferencia sexual distinta a la que muchos estaban acostumbrados ver! Todo ha llegado al límite, que hasta la iglesia por poco quiere desterrar a los pobres homosexuales que salen del “closet”.
Pues así es, la igualdad no existe y por lo tanto la democracia mucho menos. El término democracia se ha quedado a medias, aunque en realidad creo que siempre ha sido así. El Gobierno se llena de palabras diciendo que todo está bien, cuando en realidad cada vez vamos de mal en peor.
Nuestros padres día con día trabajan para brindarnos una mejor educación y  por lo menos una estabilidad en nuestro hogar. Pero además, los niños también trabajan, debido a que han sido víctimas de unos malos padres o simplemente porque en sus casas ya no alcanza más que para un plato de frijoles con huevo. Actualmente hasta por tener una pequeña propiedad, nuestros padres tienen que pagar. Pero todo esto solo ha contribuido para mantener a los de la clase más alta, ya que con tanto  impuesto pronto pagáremos hasta por el aire que respiramos.
En fin... el trascurso del tiempo solo ha traído más problemas a la sociedad.  
(Final)